
DIVORCIO ANTE NOTARIO. Divorcio Espress
En los últimos años nos hemos encontrado con casos estrepitosos de crisis matrimonial en el que la pareja no formaliza dicha ruptura por falta de medios económicos. Divorciarse ha sido históricamente un asunto no sólo espinoso, sino caro. Sin embargo, no divorciarse o separarse legalmente puede producir unos efectos (principalmente económicos) devastadores para los cónyuges.
Tras la reciente aprobación de Ley de Jurisdicción Voluntaria contamos con una nueva posibilidad y una alternativa al procedimiento judicial, la de divorciarse (o separarse) ante Notario. Esta nueva posibilidad no es más barata que la de acudir a los tribunales, pero sí es más rápida. Frente a los cuatro meses, como mínimo que tarda un juez en dictar la sentencia de divorcio, el notario tardaría máximo un día o dos en remitir la escritura al Registro Civil, haciendo así efectivo el divorcio.
La nueva Ley facilita mucho el proceso, sin embargo como veremos se han de cumplir ciertos requisitos que pasamos a explicar resumidamente.
MUTUO ACUERDO
Ambos cónyuges deberán estar de acuerdo en separarse o divorciarse, de otra forma se deberá acudir a la autoridad judicial. En la escritura de divorcio los cónyuges deberán expresar al Notario su voluntad de divorciarse (o separarse).
NO EXISTENCIA DE HIJOS MENORES O INCAPACITADOS
No debe haber hijos menores no emancipados o con la capacidad jurídica modificada judicialmente (lo que conocíamos como “incapacitado”). De lo contrario sólo podrá decidir sobre el divorcio un juez.
No obstante cabe añadir que si hubiera hijos mayores o menores emancipados estos deberán prestar su consentimiento sobre aquellas medidas que les afecten por carecer de ingresos propios y convivir en la vivienda familiar.
ASISTENCIA DE LETRADO
La ley exige que los cónyuges comparezcan ante Notario asistidos de al menos un abogado en ejercicio, que firmará en la escritura.
El papel del abogado no se limita a comparecer y firmar, sino que habrá de haber asistido previamente a ambos cónyuges, prestándoles el debido asesoramiento legal. Dicho asesoramiento cobra especial importancia a la hora de redactar el convenio, que a continuación explicaremos.
CONVENIO REGULADOR
A la firma se deberá aportar copia original del Convenio regulador, que quedará unido a la escritura. El convenio regulador ha de contener todos aquellos pactos a los que hayan llegado los cónyuges.
En la fase de redacción de dicho convenio creemos fundamental el papel del abogado por dos motivos. En primer lugar, el convenio ha de contener una menciones mínimas sobre aspectos fundamentales como pueden son la atribución de la vivienda habitual o la liquidación del régimen económico, no serán aceptados aquellos convenios que no contengan los mínimos legalmente exigidos. En segundo lugar, tenemos que tener en cuenta que el Notario se niegue a aceptar el convenio si considera que alguno de los pactos en él contenidos resultan perjudiciales para uno de los cónyuges o para los hijos afectados.
Como hemos dicho si el convenio no fuera adecuado y así lo considerase el Notario, el mismo puede no formalizar el divorcio, en cuyo caso sólo quedaría la opción de acudir a la vía judicial. Es por ello que a la hora de redactar el convenio es imprescindible estar bien asesorados por un abogado.
EFECTOS
En cuanto a los efectos, como hemos dicho son inmediatos, desde la formalización de la escritura. Desde el mismo momento en el que ambos cónyuges prestan su consentimiento al divorcio ante el Notario, se producen los efectos de la disolución del matrimonio. Así por ejemplo, se revocan los poderes que ambos cónyuges se hubieran otorgado entre sí.
No obstante, debemos tener en cuenta que el divorcio no puede perjudicar a terceros de buena fe hasta que la escritura haya sido inscrita en el Registro Civil, para lo cual el notario remitirá copia autorizada de la escritura inmediatamente o al día siguiente.
CONCLUSION:
La nueva Ley de Jurisdicción Voluntaria en materia de divorcios puede llegar a convertirse en la solución que buscábamos ante el colapso de los tribunales de justicia. La celeridad de esta nueva alternativa se convierte en el valor fundamental de la misma, ya que si bien todos queremos ahorrarnos tiempo, en un divorcio la cuestión temporal va más allá, ya que la dilación produce, según nuestra experiencia, serios perjuicios a las partes, tanto emocionales como económicos.
Gelys Mesa
Dept. Mercantil Asesoría Edac